La patología digital se basa en la utilización de imágenes digitalizadas de preparaciones histológicas procedentes de biopsias, obtenidas con equipos especializados.

La posibilidad de que el patólogo trabaje con imágenes digitalizadas mejora la precisión y la reducción del tiempo de diagnóstico. El diagnóstico digital contribuye a la equidad para pacientes y profesionales, creando un entorno colaborativo, más eficiente y dotado de recursos. Esto permite a los patólogos trabajar en red, sea cual sea su ubicación, y tomar decisiones más informadas para ofrecer a los pacientes resultados más personalizados. Y, además, conserva las imágenes de las preparaciones histológicas a largo plazo, de manera que los facultativos tengan acceso a las mismas en cualquier momento y desde cualquier lugar. Así mismo, hace posible la aplicación de la inteligencia artificial en forma de algoritmos diagnósticos como herramienta de apoyo en la toma de decisiones, que aportará precisión y fiabilidad en el diagnóstico y permitirá centrarse en las áreas de interés.